En una carta dirigida al presidente Alberto Fernández y a los gobernadores de todas las provincias, incluido Juan Manzur de Tucumán, los dueños de los boliches los responsabilizaron de las consecuencias que traen las fiestas clandestinas en el actual contexto de pandemia.
“La clandestinidad es un flagelo que creció a pasos agigantados con el correr de la cuarentena más larga del mundo. A mayor restricción, mayor clandestinidad. La gente hace meses que no se queda en su casa y los jóvenes buscan los momentos de ocio y entretenimiento. Si esto no se ordena, los riesgos que se corren serán cada vez más altos y los responsables de todas las consecuencias derivadas de la clandestinidad serán, únicamente, las autoridades que eligen mirar para otro lado y no hacerse cargo de la situación”, manifestaron los empresarios que integran IDEAr (Industria del Entretenimiento Argentino).
Además aseguraron que “falta legislación clara y cumplible” por parte de los gobiernos, permitiendo de esta manera que la clandestinidad creciera.
A través de la misiva, los dueños de las discotecas advirtieron que esta industria “se cae a pedazos” y reclamaron al gobernador y al presidente trabajar en conjunto anta “la necesidad de contar con entretenimiento seguro real, con protocolos y reglas claras”.